Situaciones más frecuentes
Clase II
En la maloclusión de clase II los dientes inferiores están en una posición más atrasada que los dientes superiores. En estos casos, además de la alteración estética en el perfil, existe una clara repercusión en funciones como la masticación, la deglución, la fonación o la respiración. Los resultados tanto estéticos como funcionales, son muy evidentes en estos pacientes.
La maloclusión de clase III se define como aquella relación de los dientes en la que los dientes inferiores están por delante de los superiores. En estos casos, también se ven afectadas las funciones de los maxilares, no sólo es un problema estético.
La mordida abierta se caracteriza por una falta de contacto de los dientes antagonistas al cerrar la boca. Suele afectar con mayor frecuencia a los dientes anteriores, y puede relacionarse con una pérdida prematura de los dientes, problemas en la articulación témporomandibular, así como dificultad en la fonación, masticación, respiración y en general todas las funciones relacionadas con los maxilares.
