Fases del tratamiento

Preparación

Cuando acuda por primera vez a la consulta, se le hará una historia clínica y un análisis profundo del estado de su boca. El estudio se completará con una radiografía panorámica (ortopantomografía), y un escáner si es necesario. Con ello se evalúa si usted es un candidato ideal para el tratamiento con implantes, y qué tipo es el más adecuado para su caso.

La cirugía se realiza siempre siguiendo un riguroso procedimiento de asepsia, es decir, con todo el instrumental esterilizado previamente, y en quirófanos dotados de la última tecnología. Se podrá utilizar anestesia local o general, en dependencia del número de implantes y de la dificultad de cada caso.

Primera fase del tratamiento

En esta primera fase del tratamiento, se colocan los implantes dentro del hueso maxilar o mandibular. El uso de técnicas de anestesia local asociadas a sedación garantiza la ausencia de dolor o molestias durante toda la intervención. La duración aproximada del procedimiento quirúrgico oscila entre una hora y dos horas, en dependencia del número de implantes a colocar.

Una vez finalizada la cirugía, los implantes quedarán cubiertos de encía durante un tiempo, con el fin de permitir su completa integración en el hueso. Este período es de 3 meses para la mandíbula, y de 6 meses para el maxilar superior. El mismo día de la intervención el paciente puede irse a casa, no precisando ingreso hospitalario. El post-operatorio no es doloroso.

Durante dos o tres días, es aconsejable seguir una dieta blanda y un tratamiento farmacológico por vía oral, por lo que ocasionalmente puede ser aconsejable una baja laboral de corta duración. Las nuevas técnicas permiten que el paciente pueda llevar dientes inmediatamente después de la colocación de los implantes, lo que equivale a una rápida reincorporación a sus actividades habituales.

Segunda fase del tratamiento

Una vez que los implantes se hayan integrado, 3 ó 6 meses después de la primera intervención, se colocarán unos pequeños pilares trans-epiteliales sobre los implantes para conectar estos a los dientes definitivos. Es una sencilla intervención que se realiza siempre bajo anestesia local, y es de corta duración. A partir de este momento, su dentista comenzará la confección de los dientes que irán unidos a los implantes. Este proceso se llevará a cabo en el plazo de un mes. El diente queda fijo a los implantes, de manera que nadie notará que los lleva.

Mantenimiento

Una vez colocados los dientes, es importante cuidarlos para que el tratamiento sea duradero. La higiene bucal debe ser exhaustiva, y acudir a las revisiones para controlar el perfecto estado de los implantes y de las prótesis resulta imprescindible. Se recomiendan revisiones cada seis meses, al menos durante los primeros años después de la intervención.